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Infecciones Respiratorias
 
 

1. El tracto respiratorio
2. Faringitis
3. Amigdalitis
4. Sinusitis
5. Exacerbación aguda de la bronquitis crónica
6. Neumonía
7. Referencias

La faringitis, la otitis media, la sinusitis, la bronquitis y la neumonía, son Infecciones comunes del Tracto Respiratorio; de hecho, probablemente son los diagnósticos más frecuentes en el consultorio de medicina general.


El tracto respiratorio

El tracto respiratorio incluye a la cavidad nasal, los senos nasales, la faringe, la tráquea y los bronquios, los bronquiolos y los alvéolos* de los pulmones.

Las vías del tracto respiratorio están tapizadas con una membrana que contiene células secretoras de moco. Este revestimiento se conoce como la mucosa respiratoria, y brinda una línea de defensa importante contra los microorganismos patógenos y otras partículas extrañas. El moco secretado ayuda a atrapar los microorganismos y otras partículas extrañas que llegan hasta las vías respiratorias. Luego, el moco es arrastrado hacia afuera por los cilios, que son unos apéndices como pelos que empujan el moco constantemente hacia la parte trasera de la garganta, en donde puede ser expectorado o tragado.

Algunos irritantes, como el humo del cigarrillo y los contaminantes del aire, pueden reducir la función de los cilios, y pueden predisponer a algunos individuos a las infecciones respiratorias.

• Los alvéolos son los sacos diminutos de aire en donde se realiza el intercambio de gases en los pulmones.

Las infecciones del tracto respiratorio generalmente son causadas por virus o bacterias, incluyendo a los patógenos intracelulares como Mycoplasma pneumoniae, Chlamydia y Legionella. Muchos de los agentes patógenos comúnmente involucrados en las infecciones del tracto respiratorio son parte de la flora normal del tracto respiratorio superior. Con frecuencia, las infecciones bacterianas se desarrollan como secuelas de infecciones virales, que lesionan la mucosa respiratoria y permiten que las bacterias patógenas prosperen. Si no se tratan, las infecciones del tracto respiratorio pueden diseminarse en forma sistémica o a otras partes del tracto respiratorio, por lo general hacia abajo, en donde potencialmente son más graves.

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Faringitis

La faringitis es una inflamación de la faringe, causada por virus o bacterias. Es más común durante el invierno y a principios de la primavera, y por lo general, se asocia con el resfrío común o infuenza. Los síntomas de la faringitis son un dolor o malestar en la garganta y dificultad para tragar. La parte posterior de la faringe tiene un color rojo brillante, debido a la inflamación, y puede o no tener puntos de pus. La presencia de pus generalmente es interpretada como un signo de infección bacteriana, en cuyo caso el diagnóstico más probable es faringitis por estreptococos.

Si la faringitis no se trata, la infección puede diseminarse al oído medio o a los senos paranasales. En los pacientes con faringitis estreptocócica hay un riesgo adicional para el desarrollo de fiebre reumática y glomerulonefritis.* Estas son complicaciones serias que pueden representar reacciones inmunológicas retrasadas a los estreptococos. Es importante enfatizar que es más probable que estas infecciones post-estreptocócicas se presenten en los niños.

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Amigdalitis

Inflamación aguda de las amígdalas palatinas, asociada por lo general a infecciones estreptocócicas o virales. Se observa exudado purulento de las criptas y una membrana blanca, delgada, limitada a la amígdala. Cursa con dolor de garganta que se puede referir a los oídos. Es frecuente la fiebre alta, el malestar general, cefalea y vómitos.

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Sinusitis

La sinusitis es una inflamación de uno o más de los senos paranasales, con frecuencia debida a una infección bacteriana.

Los senos paranasales son espacios huecos dentro de los huesos craneanos, que rodean a la cavidad nasal, y que están conectados con la cavidad nasal a través de túneles pequeños a través del hueso.

Estos túneles drenan las secreciones de los senos, y también brindan una puerta de entrada por donde entran los microorganismos de la cavidad nasal.

La sinusitis se presenta con mayor frecuencia durante el otoño, el invierno y la primavera.

Generalmente, se desarrolla como una complicación bacteriana de una ITR viral, como el resfrío común. En algunos casos, la infección del seno maxilar se desarrolla como una extensión de una infección dental (que se origina en la raíz de una de las molares o bicúspides). La sinusitis es más común en los adultos que en los niños. Entre los síntomas, se incluyen a la cefalea, el dolor facial, secreción acuosa nasal y posiblemente fiebre.

Puede presentarse una meningitis o un absceso cerebral si una infección de los senos maxilares disemina al cerebro.

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Exacerbación aguda de la bronquitis crónica

La bronquitis aguda, una inflamación de los tubos bronquiales, también es más común durante el invierno, y con frecuencia se asocia con una infección viral del tracto respiratorio, especialmente la influenza.

Los síntomas iniciales pueden parecerse mucho a los de un resfrío o influenza: secreción nasal, dolor de garganta, fiebre, escalofríos y dolores musculares. Puede haber luego una tos dolorosa y la producción de moco. El tabaquismo y la contaminación ambiental pueden aumentar el riesgo de una bronquitis aguda.

La bronquitis crónica no es una infección per se, sino que es un complejo de síntomas en el cual la tos y la producción de esputo han continuado a través de un periodo de años. Se estima que del 10% al 25% de los adultos tienen bronquitis crónica.

El tabaquismo es el factor de riesgo más importante, pero también una bronquitis crónica puede ser el resultado de una infección o de la inhalación de polvo o vapores asociada con el trabajo.

En las exacerbaciones agudas de la bronquitis crónica, la tos y la producción de esputo aumentan, y puede ser muy difícil respirar. Muchas personas consideran que estas exacerbaciones son manifestaciones de una infección bacteriana, pero esto no es aceptado en forma universal.

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Neumonía

La neumonía es una infección del tejido pulmonar (alvéolos) que puede iniciarse en forma abrupta o puede progresar lentamente. Entre los síntomas de la neumonía se incluyen la fiebre, los escalofríos, el dolor torácico, la tos, taquicardia y respiración rápida.

Con frecuencia, el inicio es repentino; empieza con un escalofrío tembloroso, seguido de fiebre elevada, aunque en los ancianos la presentación gradual es más común. Es necesario el tratamiento eficaz de la neumonía, para prevenir las complicaciones más graves, como septicemia (infección en el torrente sanguíneo) y empiema (infección dentro de la cavidad pleural que rodea a los pulmones).

La neumonía puede ser adquirida ya sea fuera del hospital (es decir, neumonía adquirida en la comunidad) o dentro del hospital (nosocomial). La neumonía nosocomial es más prevalerte en los pacientes que están debilitados o gravemente enfermos: los muy jóvenes (es decir, los neonatos) o los muy ancianos, aquellos con enfermedades de fondo como el cáncer, y aquellos que están entubados o que están usando equipo respiratorio. Es la causa principal de muerte debida a infección en los pacientes hospitalizados.

Este módulo trata principalmente de la neumonía adquirida en la comunidad, ya que es el tipo que puede ser tratado en forma ambulatoria. Sin embargo, tenga en mente que algunos pacientes con neumonía adquirida en la comunidad son hospitalizados y tratados con antibióticos IV.

La neumonía adquirida en la comunidad se presenta con mayor frecuencia durante el invierno y a principios de la primavera, y es más común después de las ITR virales.

Es más probable que afecte a las personas con trastornos de fondo, como desnutrición, insuficiencia cardiaca congestiva, diabetes y alcoholismo.

Neumonía adquirida en la comunidad:

Adquirida fuera del hospital. Puede ser tratada en el consultorio o en el hospital (con antibióticos IV). Ocurre más frecuentemente durarte el invierno o a principios de la primavera. Más frecuente después de las ITR virales.

Síntomas

Las infecciones del tracto respiratorio son muy comunes, y pueden ocurrir en los senos paranasales, los oídos, la garganta o los pulmones.

Con frecuencia, estas infecciones se presentan después de infecciones virales del tracto respiratorio, como el resfrío común o la influenza, y son más frecuentes en el invierno y la primavera. Sin tratamiento, pueden surgir complicaciones que van desde una infección en otras partes del tracto respiratorio hasta una diseminación sistémica y muerte. Los signos y síntomas comunes, los factores predisponentes y las complicaciones posibles de las infecciones del tracto respiratorio se resumen en el Cuadro 1.

Cuadro 1.

 

Signos y

Síntomas comunes
Factores predisponentes Complicaciones posibles
Faringitis Dolor de garganta, dificultad para tragar infecciones del tracto respiratorio viral Otitis media, sinusitis, fiebre reumática, glomerulonefritis
Sinusitis Dolor de cabeza, dolor facial. Secreciones nasales, fiebre infecciones del tracto respiratorio viral Meningitis, absceso cerebral
Exacerbaciones de la bronquitis crónica Aumento de la tos y la producción de esputo Para la bronquitis crónica; tabaquismo, contaminación ambiental Complicaciones sistémicas, muerte
Neumonía adquirida en la comunidad Fiebre, dolor en el pecho, escalofríos, dificultad para respirar infecciones del tracto respiratorio viral, enfermedad de fondo, alcoholismo Septicemia, muerte

 

Origen de las ITR´s en el Adulto

Las Infecciones del Tracto Respiratorio pueden ser causadas por virus o bacterias, incluyendo a patógenos intracelulares como Chlamydia o Mycoplasma. El reto diagnóstico del médico es decidir si las infecciones del tracto respiratorio es una infección viral o bacteriana, y si está indicado el tratamiento con antibióticos. Esto puede ser difícil, ya que las manifestaciones clínicas de una infeccion del tracto respiratorio dada tienden a ser similares, sin importar el agente patógeno involucrado.

Las pruebas microbiológicas, como la tinción de Gram y el cultivo de las muestras, algunas veces pueden ayudar en el diagnóstico y la selección del tratamiento, pero tienen sus limitaciones. Las muestras pueden estar contaminadas con microbios de la flora normal, y pueden dar resultados confusos; además, los resultados de los cultivos pueden no estar disponibles por varios días, lo que produce un atraso inapropiado en el tratamiento.

Debido a que el diagnostico microbiológico no siempre es posible o práctico, por lo general se escogen antibióticos para cubrir el ámbito completo de agentes patógenos probables

Es decir, las infecciones del tracto respiratorio frecuentemente son tratadas en forma empírica, por lo tanto, es esencial conocer los patógenos más probables para cada tipo de infección; y tener en mente que algunos agentes patógenos del tracto respiratorio han desarrollado resistencia a los antibióticos de uso común.

Faringitis/Amigdalitis

Un dolor de garganta con un resfrío o la influenza con frecuencia es una infección viral.

Otra causa frecuente de faringoamigdalitis es Streptococcus pyogenes (estreptococos beta hemolíticos del grupo A), la bacteria en nombre de la cual se ha bautizado a la “faringitis por estreptococos”. La faringoamigdalitis por estreptococos es especialmente común en los niños (hasta un 50% de los casos en algunos periodos) y requiere el tratamiento oportuno y eficaz porque de otra forma puede producirse una fiebre reumática o glomerulonefritis.

Otras causas menos comunes de faringitis son Chlamydia, Mycoplasma y Neisseria.

Los agentes más comunes causantes de faringitis:
Virus.
Streptococcus pyogenes (estreptococos beta hemolíticos del grupo A) y también S. aureus, M. catarrhalis y H. influenzae

Sinusitis

Por lo general la sinusitis es una infección bacteriana, y la mitad de los casos son producidos por:

S. pneumoniae, H. influenzae o una combinación de ambos. Entre las causas menos comunes están S. aureus, S. pyogenes, B. catarrhalis y otras especies gram-negativas, corno E. coli, P. aerurginosa y K. pneumoniae.

Una cantidad pequeña pero significativa de casos es causada por bacterias anaeróbicas, como Bacteroides, Fusobacterium y Peptostreptococcus. Es más probable que los anaerobios estén involucrados en los pacientes con una sinusitis crónica.

No es poco frecuente que haya más de una especie bacteriana involucrada en un caso de sinusitis. Algunos pacientes con sinusitis aguda tienen infecciones dobles con S. pneumoniae y H. influenzae, y los pacientes con sinusitis crónica pueden tener infecciones mixtas con aerobios y anaerobios.

Agentes patógenos causantes de la sinusitis.

Los más comunes:

Streptococcus pneumoniae.
Haemophilus influenzae ya sea solos o juntos.

Los menos comunes:
Anaerobios (más importantes en los casos crónicos).
Staphylococcus aureus
.
Streptococcus pyogenes (estreptococos beta-hemolíticos del grupo A).
Branhamella catarrhalis.

Otras especies gram-negativas.

El surgimiento de cepas bacterianas resistentes a los antibióticos de uso común puede influir sobre la selección del tratamiento para la sinusitis.

Bronquitis

La bronquitis aguda generalmente es una infección viral que se desarrolla asociada con la influenza o un resfrío común, aunque puede haber una infección bacteriana secundaria en los bronquios.

La probabilidad de una etiología bacteriana es máxima en los pacientes con exacerbaciones agudas de una bronquitis crónica, o en aquellos con una historia de ITR frecuentes durante la infancia. Estos pacientes tienen mayor probabilidad de albergar bacterias patógenas en el árbol bronquial, y en el contexto de la irritación bronquial crónica (por ejemplo, debido al tabaquismo), pueden ser más susceptibles a los episodios agudos de infección bacteriana.

Entre las bacterias que pueden causar exacerbaciones agudas de bronquitis crónica se incluye a S. pneumoniae, H. influenzae, Mycoplasma, Chlamydia y Bordetella pertussis (el agente causante de la tosferina en los niños.

Agentes causantes de bronquitis

Bronquitis aguda asociada con influenza o resfríos:
Virus.

Una infección bacteriana puede sobrevenir (vea los agentes patógenos anotados a continuación).

Exacerbaciones agudas de una bronquitis crónica:
Streptococcus pneumoniae.
Haemophilus influenzae.
Bordetella pertussis
.


Neumonía

La neumonía puede ser causada por muchas bacterias diferentes. Un abordaje útil es mirar las causas de la neumonía adquirida en la comunidad y la neumonía nosocomial por aparte, porque la etiología es bastante diferente.

Neumonía adquirida en la comunidad Se ha estimado que entre el 25 y 60% de los casos de neumonía aguda adquirida en la comunidad es causado por S. pneumoniae.* Otras causas posibles son H. influenzae, S. aureus, B. catarrhalis, Chlamydia, M. pneumoniae y Legionella pneumophila (en la enfermedad de los legionarios). La importancia relativa de los patógenos específicos en la neumonía adquirida en la comunidad varía un poco según la edad del paciente. Por ejemplo, los estafilococos y los bacilos gramnegativos son una causa más importante de neumonía en los ancianos que en los pacientes más jóvenes. En los adolescentes y los adultos jóvenes, a veces la neumonía es causada por Mycoplasma o Chlamydia, y presenta el cuadro clínico conocido como neumonía atípica.

Patógenos causantes de la neumonía

Adquiridos en la comunidad Ejemplo:

Legionella pneumophila, Klebisella, E. coli, Serratia, (enfermedad de los legionarios):

Streptococcus pneumoniae (frecuencia = 25-60%).
Haemophilus influenzae.
Staphylococcus aureus.
Branhamella catarrhalis.

Atípicos:

Mycoplasma pneumoniae.
Chlamydia.

Nosocomiales:
Principalmente los bacilos gram-negativos (Pseudomonas).

fotografia tomada dreamstime

La neumonía atípica con frecuencia es causada por patógenos intracelulares, como Mycoplasma y Chlamydia.

 

"La información contenida en esta página es de carácter general, y no puede considerarse un diagnóstico o evaluación médica. Usted debe consultar a su médico para obtener mayor información sobre las infecciones respiratorias"

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Referencias

1. Rosenblatt JE. Laboratory tests used to guide antimicrobial therapy. Mayo Clinic Proceedings.1991; 66: 942-948.

2. Berkow R. Fletcher AJ, eds. The Merck Manual of Diagnosis and Therapy. 15th ed, Rahway, NJ: Merck & Co. Inc; 1987.

3. Glanze WD, man ed. Mosby´s Medical Nursing, and Allied Health Dictionary. 3rd ed. St. Louis, MO: The CV Mosby Co; 1990.

4. Huls C. Otitis media: An update. NARD Journal. 1991; 65-70

5. Hurwitz SW, Gunn WJ, Pinsky PF, Schonberger LB. Risk of respiratory illness associated with day-care attendance: A nationwide study. Pediatrics. 1991; 87-: 62-69

6. Marieb EN. Human Anatomy and Physiology. 2nd ed. Redwood City, Calif: The Benjamin/Cumings Publishing Co. Inc; 1992

7. Thoene DE, Johnson CE. Pharmacotherapy of otitis media. Pharmacotherapy. 1991; 11(3):212-221

8. Trowbridge JF. New antibiotic options for managing respiratory infections. Geriatric Medicine Today. 1991; 10(9):39-50.

9. Goodman & Gilman. Las bases farmacologicas de la terapéutica. 1996; Ed 9 Vol.1 :3-5.

http://www.canalh.net/webs/sgonzalez002/farmaco/ABSORCION.htm

http://www.canalh.net/webs/sgonzalez002/farmaco/DISTRIBUCION.htm

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